¿Cómo estudiar la legislación sin aburrirte y recordándolo todo?
Para muchos opositores a policía, estudiar la legislación es tan divertido y emocionante como sentarse en un parque a dar de comer a las palomas. Habrá quién sienta emoción, pero a la mayoría les aburre eso.
No gusta.
No divierte.
¿Sabes lo que pasa cuando algo ni gusta ni divierte? Que se abandona.
Por eso, muchos opositores a policía procrastinan esa parte. El problema es que la necesitan para obtener el aprobado.
Podrías tener el cociente intelectual de Albert Einstein y suspender las oposiciones por culpa de la legislación. Porque lo que necesitas no es inteligencia, sino recursos.
Los siguientes trucos y técnicas te servirán para memorizar la legislación sin olvidarte de nada y sin aburrirte como una ostra.
Las 4 mejores técnicas para memorizar la legislación
Convierte lo abstracto en imágenes locas
Esta técnica suele sorprender a los que nunca han escuchado hablar de ella. A unos les parece una locura y otros se resisten a ponerla en práctica.
Lo importante: este método lo aplica gente que tiene récords de memorización. Por algo será, ¿no crees?
Veamos cómo se aplica y qué sentido tiene lo de “imaginarse cosas locas”.
Nuestro cerebro adora las imágenes, especialmente las que son absurdas o fuera de lo común. Te pongo un ejemplo:
Imagina que necesitas memorizar el artículo 16 del Código Civil. Podrías hacer dos cosas:
- Memorizar esto: habla de la jurisprudencia y la doctrina.
- Imaginar esto: el río Júcar (suena como “jurisprudencia”) llevando en su corriente a un cura (doctrina) que predica desde una balsa. Si el artículo tuviera subapartados, podrías imaginar que el cura hace cosas raras y asociar cada acción a un apartado.
Podrías pensar que es mejor lo primero porque parece breve y simple. El problema surge cuando tienes que memorizar cientos de leyes y conceptos legislativos. Ahí llegan los bloqueos, el aburrimiento y la desesperación.
Las imágenes, sobre todo las más surrealistas, tienen un enorme poder. Se anclan en la memoria como un chicle a la suela del zapato.
Con esta técnica podrás memorizar cosas complejas y abstractas. Lo que sea. Sé creativo. Sin miedo.
Construye un palacio mental
La técnica anterior es muy poderosa, pero algunas personas experimentan dos problemas:
- Creen que no tienen suficiente imaginación para imaginar.
- Sienten que no son capaces de hilar todas esas imágenes mentales.
El palacio mental evita esos dos obstáculos.
Esta técnica, también conocida como método de loci, consiste en asociar conceptos que debes memorizar con lugares que son familiares para ti.
La idea es que construyas tu propio palacio. Se parece al primer concepto (imágenes locas), pero es más estructurado. Puedes crear un palacio tan grande como necesites para que cada concepto quede anclado en un lugar, así no te olvidará nada importante.
Lo verás más claro con este ejemplo:
Imagina que quieres memorizar algo tan básico como las fuentes del ordenamiento jurídico español (ley, costumbre y principios generales del derecho). Es lo primero, lo básico. Por tanto, podrías visualizar la entrada del palacio con una fuente de agua (ley), una alfombra vieja (costumbre) y una balanza (principios generales).
Con esa simple imagen en tu mente has interiorizado fácilmente tres conceptos esenciales. Y estás en la entrada del palacio. Crea más estancias, pisos y espacios que incluyan el resto de leyes y conceptos jurídicos.
¿Ves el potencial?
Fácil de recordar y ameno.
La diferencia respecto a intentar memorizar todo “a calzador” es brutal.
Apóyate en las flashcards
No hay dos opositores iguales. Por eso, a unos les funcionarán genial las dos técnicas anteriores (imaginar y crear universos de la nada) y otros necesitarán verlo.
Si eres de los segundos, de lo que tienen que verlo dibujado o escrito, usa flashcards.
Consiste en hacer tarjetas que te ayuden a memorizar y repasar conceptos de forma efectiva.
Veámoslo con ejemplo muy simple.
- En una cara de la tarjeta escribe el número del artículo que quieres memorizar: artículo 14 de la Constitución Española.
- En la otra, pon su definición o contenido. “Los españoles son iguales ante la ley…”.
También podrías personalizar las tarjetas (con colores, dibujos u otros detalles) para memorizar las leyes por grupos o tipos.
La técnica de las flashcards se puede aplicar junto con las dos anteriores. Si te cuesta imaginar y visualizar, puedes pintar el palacio mental del punto anterior para recordarlo con todos sus detalles.
Recurre a los acrónimos y acrósticos
Las técnicas mnemotécnicas te permitirán recordar listas, conjuntos de palabras y conceptos legislativos de manera sencilla. Es como cuando llevabas en el colegio una chuleta con cosas apuntadas, pero sin chuleta.
Acrónimo: Consiste en formar una palabra con las iniciales de los conceptos que debes memorizar.
Por ejemplo, para recordar los tipos de juzgados (Penal, Contencioso-administrativo y Social) puedes usar el acrónimo “PECOSO”. Así será mucho más complicado que olvides conceptos importantes.
Acróstico: Sirve para crear una frase donde cada palabra comience con la letra inicial del concepto que necesitas recordar.
De nuevo, para memorizar las fuentes del Derecho (Ley, Costumbre, Principios generales), podrías inventar la frase: “Los Cocineros Profesionales”.
El acrónimo es buena herramienta para conceptos puntuales, mientras que el acróstico podría servirte para memorizar más información. Imagina crear una historia que comience por “Los Cocineros Profesionales…” y en la que todas las palabras tengan sentido porque se asocian a conceptos legislativos.
Y sí, es más fácil crear y recordar una historia que empiece hablando de cocineros que repetir la ley como un papagayo. Aunque lo de repetir es importante. Ojo.
Repetición espaciada: el secreto de la memoria a largo plazo
Esto no es una técnica, es la base de la memorización. Deberías complementarla con las anteriores. Consiste en repasar la información en intervalos de tiempo que se van ampliando progresivamente.
Después de aprender un concepto con alguna de los métodos anteriores, repásalo con esta frecuencia:
- Al día siguiente.
- Tres días más tardes.
- Después de una semana.
- A los quince días.
- Al mes.
Para no pensar qué te toca repasar y qué no, puedes automatizar los recordatorios con alguna aplicación. Así, poco a poco, irás almacenando conceptos sin esfuerzo y de forma amena.
Llegados a este punto quizá hayas descubierto lo más importante: no existe un sistema universal para memorizar leyes sin esfuerzo. Porque los milagros a Lourdes. Y porque no hay dos mentes iguales.
Lo que sí funciona es probar. Descubre que método funciona mejor en tu caso y aplícalo sin miedo.
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