Errores comunes al preparar la oposición a Policía Nacional (y cómo evitarlos)
No se trata de descubrir lo que estás haciendo mal para azotarte fuerte. Consiste en darse cuenta de los fallos frecuentes para aprender de ellos.
Preparar la oposición a Policía Nacional es una carrera de larga distancia. ¿Puedes aprobar a la primera? Claro que sí, pero para eso debes prepararte bien y evitar los errores que suelen cometer la mayoría de los aspirantes.
¿Cuáles son esos errores? Aquí tienes los principales fallos que se dan durante las opos junto con las claves que necesitas aplicar para evitarlos.
Subestimar las pruebas físicas
“Bah, tengo tiempo de sobra para ponerme en forma”.
Claro, seguramente estés muy fuertaco, pero igual cuando te pongas a correr el kilómetro echas el higadillo por la boca. O igual cuando intentes hacer la primera dominada estricta no eres capaz de levantar los pies del suelo.
Esto es muy frecuente y fácil de solucionar: Entrena desde el primer día. Preparar las pruebas físicas de la Policía Nacional lleva tiempo.
Además, entrenando estarás más despierto en los estudios (el ejercicio físico siempre suma).
Dejar los test psicotécnicos para “otro día”
Aquí solemos encontrar tres tipos de opositores:
- Los que tienen pánico a los psicotécnicos.
- Los que van sobrados y no los preparan.
- Los que practican sin dar nada por hecho.
Los primeros, los del pánico, pueden bloquearse al intentar completar series, ejercicios de razonamiento matemático o al identificar figuras geométricas. La solución es sencilla: tranquilidad y práctica. Si estás en este grupo, tómatelo con calma, tus habilidades mejorarán repitiendo ejercicios similares.
Los que van sobrados, suelen cometer el error de dar todo por hecho y practicar menos de lo necesario. Que igual se te da muy bien la lógica, pero puede que te sorprendan en el examen real.
Los últimos tienen la clave: hay que respetar la prueba psicotécnica. No vayas de sobrado ni con miedo. Prepárala con test específicos. Si necesitas ayuda, escríbenos.
Estudiar a lo loco
Algunos opositores empiezan a estudiar sin tener claro qué partes del temario son clave. ¿Resultado? Saben un poco de todo y no dominan nada en concreto.
En el examen llega las sorpresas: preguntas que “no están en el temario” y bloqueos al comprobar que el tiempo invertido en estudiar no ha servido para nada.
Prioriza y estudia con cabeza. Haz resúmenes, esquemas o mapas mentales. Y ponte un calendario para repasar regularmente.
Gestionar incorrectamente el estrés
Entre el temario, las pruebas físicas y la presión por aprobar, es fácil agobiarse y sentir que el mundo se te viene encima.
Muchos opositores a la Policía Nacional se sienten así. Ni eres el primero ni serás el último.
La parte positiva es que puedes tomar medidas para evitar caer en este error. Prueba a introducir técnicas de relajación en tu rutina. Tienes muchas alternativas: yoga, meditación, técnicas de respiración profunda o simplemente dar largos paseos al aire libre.
Hablar con otros opositores también te podría ayudar a equilibrar la carga emocional.
No hacer simulacros
Llegar al día del examen sin haber hecho simulacros previos es como jugar un partido sin haber entrenado.
¿Qué puede salir mal? Todo.
Si estudias el temario “a lo bruto” te encontrarás con docenas de sorpresas en las preguntas. Si haces test sin límite de tiempo, podrías tener problemas para terminar la prueba en condiciones.
Debes hacer simulacros donde tengas:
- Preguntas como las del examen.
- Tiempo como el del examen.
- Presión parecida a la del examen.
Haciendo eso, tus posibilidades de éxito aumentarán exponencialmente.
¿Y cómo se consigue eso? En ACPOL EB hacemos simulacros para que el día del examen sepas gestionar los nervios y estés preparado para superar la prueba.
Pensar que no puedes fallar
La oposición es dura. A veces, el suspenso no es el final, sino una parte del proceso. Si el día de la prueba llegas al examen como “no puedo fallar, es hoy o nunca…”, es probable que todo termine mal.
Date margen. Cambia el chip. Cada fallo es una oportunidad para aprender y mejorar.
La clave de la oposición a Policía Nacional está en la persistencia.
Mucha gente empieza con el turbo puesto: estudian diez horas al día con cafés a tope y noches sin dormir. A las tres semanas, el cerebro pide una pausa… y ahí llega el bajón.
Otros, deciden darlo todo en la primera convocatoria. Suspenden (porque a veces se suspende) y abandonan el proceso.
Sé realista y date margen para el error.
Prepararte para ser Policía Nacional es un proceso. Lleva tiempo y exige esfuerzo. Sigue un plan bien estructurado y recuerda que lo importante no es correr, sino llegar.
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